La toxina botulinum es la sustancia más venenosa conocida por el hombre. Incluso una pequeña cantidad es letal. Es producida por un bacteria en el
gen clostridium.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos reporta que varios países que apoyan el terrorismo están desarrollando o tiene la toxina como un arma biológica. Algunos terroristas han intentado ataques usando la toxina botulinum producida por esporas bacteriales que se encuentran en los desperdicios. Como arma, la toxina puede liberarse en el aire o colocarse en los suministros de alimento. La toxina causa la enfermedad del botulismo. En pequeñas dosis, la toxina es inyectada como parte del tratamiento para los espasmos musculares del ojo, los dolores de cabeza por migraña y otros padecimientos.
La toxina botulinum representa una gran amenaza. Incluso la liberación e inhalación de un sólo gramo de la toxina podría matar un millón de personas. Sin embargo, es difícil mantenerla estable para liberarla en el aire. Algunos expertos creen que aunque las tropas del ejército de los Estados Unidos reciban la toxina en forma de vacuna, esto no prevendría la enfermedad en caso de exponerse a la toxina. Sin embargo, la liberación de la toxina en un poblado civil ocasionaría serios resultados. La toxina botulinum es incolora e inodora. La toxina botulinum no puede transmitirse de una persona a otra.
Un factor de riesgo es algo que incrementa la posibilidad de contraer una enfermedad o padecimiento.
- Exposición a la toxina después de su liberación durante un ataque de terrorismo biológico
- Puede ocurrir una exposición accidental a la toxina como resultado de contaminación de los alimentos, aunque en pocas ocasiones. Esto sucede especialmente si la comida contaminada no fue empacada de manera adecuada o si se sirve cruda (el calor destruye la toxina)
Los expertos predicen que los síntomas debido a un ataque de bioterrorismo aéreo comenzarían en las 12 a 72 horas posteriores a la exposición. Los síntomas por un ataque a través de los alimentos podrían manifestarse en un lapso de dos horas o hasta ocho días después de que se haya consumido la comida contaminada con la toxina. La severidad y velocidad del comienzo puede variar, dependiendo de la cantidad de toxina que se haya absorbido.
Los síntomas incluyen:
- Visión borrosa o doble
- Problemas al tragar
- Dificultad para hablar
- Debilidad al cerrar la quijada
- Ojos llorosos
- Pérdida del control de la cabeza
- Debilidad general, en ambos lados, comenzando en la cabeza y bajando por todo el cuerpo
- Estreñimiento
- Parálisis
El doctor le interrogará respecto a su síntomas, historial médico, la posible fuente de exposición y realizará una exploración física. Tenga en mente que se le puede preguntar por dónde ha estado y qué ha comido. Se harán exámenes de sangre, excremento y del contenido estomacal para identificar la toxina, así como de la comida que se sospeche que esté contaminada. La presencia de otros casos en el área puede alertar al personal médico sobre la posibilidad de un ataque de bioterrorismo. Los exámenes para confirmar el diagnóstico pueden tomar días para proporcionar los resultados.
Los exámenes para descartar otros padecimientos médicos pueden incluir:
Una pronta terapia con antiintoxicantes es esencial para reducir el posible daño nervioso. El tratamiento debe empezar sin pérdida de tiempo tan pronto como se confirme el diagnóstico.
Antiintoxicante
Si se utiliza a tiempo, un antiintoxicante puede detener el progreso de la parálisis e incluso puede reducir los síntomas. El antiintoxicante no puede revertir el proceso de la enfermedad.
Apoyo en el Cuidado
La complicación más seria es la insuficiencia respiratoria. El tratamiento pretende mantener una administración adecuada de oxígeno. Los pacientes pueden requerir de una ventilador y de un monitoreo constante en la unidad de terapia intensiva. También puede necesitarse de alimentación intravenosa. La recuperación ocurre después de que el cuerpo produce nuevas fibras nerviosas. Este proceso puede dilatar semanas o meses.
Medidas de salud pública
Los casos deben ser reportados a los oficiales de salud pública. La ropa y superficies contaminadas deber lavarse con una solución de blanqueador o evitar tocarlas por varios días.
Liberar al cuerpo de las toxinas ingeridas
Los métodos para eliminar la toxina incluyen:
- Enemas
- Succión del contenido estomacal
- Medicinas que provocan el vómito
La antitoxina puede suministrarse después de que se sepa de la liberación de la toxina. Sin embargo, el suministro de antitoxina es limitado. En caso de un ataque terrorista, es probable que la antitoxina se suministre a los pacientes que presenten los primeros síntomas.
Los empleados de laboratorios y el personal del ejército pueden recibir una vacuna con la toxina para generar inmunidad y prevenir la enfermedad. La vacuna con la toxina es un recurso limitado por lo que debe ser distribuido de manera inteligente entre la población en el momento oportuno.
No existen sistemas preventivos que pudieran alertas a las autoridades en caso de que una toxina sea liberada. El éxito de un ataque depende de la discreción, el tamaño de las partículas de la toxina y de las condiciones climatológicas al momento de la liberación. En caso de un ataque, el cubrirse la boda y la nariz con un pedazo de tela o con un pañuelo puede proporcionar alguna protección. Los expertos predicen que algunas de las toxinas liberadas podrían vivir en el aire seco y fresco por más de dos días.
La toxina botulinum puede ser inactivada en los alimentos y el agua si éstas se calientan a 85°C (185°F) por lo menos durante cinco minutos.
La toxina botulinum también es debilitada por condiciones generales del medio ambiente. Objetos expuestos pueden descontaminarse al lavarlos con 0.5% de solución de hipoclorato sódico (blanqueador).