La gripe es una infección respiratoria causada por el virus de la influenza.
Cada invierno, la influenza se propaga alrededor del mundo. Por lo general, las variedades son diferentes de un año al siguiente. Esa es una de las razones por las que necesita ser re-inmunizado contra influenza cada año.
Los dos tipos principales de virus de influenza se llaman
Tipo A
y
Tipo B
.
Usted puede contraer gripe si inhala gotas infectadas de alguien que lleve el virus. O si usted toca una superficie contaminada, podría transferir el virus desde su mano a su boca o nariz.
Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o condición.
Los factores de riesgo incluyen:
-
Vivir o trabajar en condiciones de hacinamiento, como:
- Asilo
- Escuela
- Fuerzas militares
- Centro de guardería
Todos los factores restantes no incrementan el riesgo de contraer gripe, pero sí incrementan el riesgo de desarrollar complicaciones de la gripe:
- Edad: bebés recién nacidos y los ancianos
- Mujeres en el tercer trimestre de embarazo
- Diabetes
-
Sistemas inmunes debilitados, como en:
- Pacientes con cáncer
- SIDA
pacientes
- Personas que toman medicamentos inmunosupresores
- Personas a las que se les ha extirpado el bazo
- Condiciones pulmonares, cardiacas, renales, o sanguíneas crónicas
Los síntomas de influenza por lo general comienzan abruptamente. Estos pueden incluir:
- Fiebre y escalofríos
- Dolores musculares severos
- Fatiga severa
- Dolor de cabeza
- Apetito reducido, otros síntomas gastrointestinales como náusea y vómito
- Escurrimiento nasal, congestión nasal
- Estornudos
-
Ojos llorosos,
conjuntivitis
- Dolor de garganta
- Tos
- Nódulos linfáticos inflamados en el cuello
El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. Por lo general, el diagnóstico de gripe se basa en los síntomas y al saber que la influenza ya está atacando a otras personas en una comunidad determinada. Se pueden enviar al laboratorio muestras de secreciones nasales o un cultivo de la garganta para confirmar el diagnóstico. Se pueden realizar exámenes sanguíneos, pero tardan más y son más costosos.
El tratamiento puede incluir:
Los medicamentos antivirales incluyen zanamivir y oseltamivir. Los niños pueden tener riesgo incrementado de auto-lesión y confusión poco después de tomar oseltamivir, y deberían ser monitoreados cuidadosamente en busca de señales de comportamiento inusual.
Estos medicamentos no curan la gripe, pero pueden ayudar a aliviar los síntomas y reducir la duración de la enfermedad. Pero, se deben tomar dentro de un lapso de 48 horas después de los primeros síntomas.
Es importante descansar mucho cuando su cuerpo esté combatiendo la gripe.
Tome muchos líquidos, como agua, jugo, y té descafeinado.
Estos medicamentos se usan para controlar la fiebre y tratar los dolores y malestares. Los adultos pueden tomar acetaminofeno, ibuprofeno, o aspirina.
Nota: No se recomienda la aspirina para niños o adolescentes con una infección viral actual o reciente. Revise con su médico antes de dar aspirina a un niño o adolescente.
Los descongestionantes están disponibles como pastillas o aerosoles nasales. Si usted usa un aerosol nasal, no lo use por más de 3-5 días, o podría experimentar un aumento en la congestión, llamado "rebote," cuando deje de usar el aerosol.
Estos incluyen:
- Medicamentos para la tos sin prescripción (incluyendo supresores y expectorantes)
- Medicamentos para la tos por prescripción
- Pastillas para la tos
Buenas medidas preventivas incluyen:
- Lavarse minuciosamente las manos, incluyendo el uso de gel con base de alcohol.
- Evitar tocarse los ojos o nariz antes de lavarse las manos.
- Evitar morderse las uñas.
- Evitar compartir objetos personales durante la temporada de gripe.
-
Considerar la vacuna contra la gripe.
-
Indicaciones para una vacuna anual contra la gripe, las cuales debería discutir con su médico:
- Personas mayores de 50 años de edad
- Residentes y empleados de asilos e instalaciones de cuidado a largo plazo
- Personas con condiciones cardiacas y pulmonares crónicas
- Personas con enfermedad metabólica crónica, problemas renales, anormalidades de hemoglobina, o problemas en el sistema inmune
- Niños y adolescentes que toman aspirina rutinariamente
- Mujeres embarazadas
- Profesionales en el cuidado de la salud
- Miembros de la familia de personas en alto riesgo
- Niños de 6-59 meses de edad
- Cualquier persona que quiera reducir su riesgo de contraer gripe debería considerar la vacuna
Están disponibles dos formas de la vacuna contra la gripe, inyectable y aerosol nasal (FluMist). En un estudio reciente de 7,852 niños (6-59 meses de edad) que comparó la efectividad de estas dos formulaciones de la vacuna, investigadores encontraron que el aerosol nasal llevó a 55% menos casos de influenza a través de una sola temporada de gripe. Debido a que ligeramente más niños pequeños (6-11 meses de edad) que recibieron el aerosol nasal desarrollaron sibilancia, los investigadores concluyeron que los beneficios de FluMist superan sus riesgos, especialmente en niños con un historial de asma o sibilancia. Hable con su médico sobre cuál vacuna es la más apropiada para usted o para su hijo.
*
Último revisado Marzo 2007 por Jill Landis, MD
La información aquí suministrada complementa la atención recibida por su médico. De ninguna forma intenta sustituir el consejo de un professional medico. LLAME A SU MEDICO DE INMEDIATO SI PIENSA QUE PODRIA TENER UNA EMERGENCIA. Siempre busque consejo médico antes de comenzar un nuevo tratamiento o si tiene preguntas sobre una condición médica.
Copyright © EBSCO Publishing. All rights reserved.