La impotencia es la inhabilidad de conseguir o mantener una erección del pene que sea lo suficientemente fuerte como para realizar el acto sexual.
Para iniciar y mantener una erección, el pene debe estar lleno de sangre. Las señales nerviosas estimulan este proceso. Estos provocan que los vasos sanguíneos del pene se expandan y puedan llenarse de sangre. Mientras tanto, otros vasos se contraen para mantener la sangre en el interior.
Los siguientes factores pueden ocasionar la disfunción eréctil:
Si una fuga en los vasos sanguíneos del pene permiten que la sangre se escape, la erección no puede sostenerse, o quizás no dure los suficiente. Esto puede ser causado por una lesión o enfermedad.
- La erección no puede mantenerse si las señales nerviosas no estimulan los vasos sanguíneos para expandirse o si el flujo de sangre en el pene se reduce.
- La disfunción nerviosa también puede menguar la sensibilidad en el pene causando impotencia.
- La diabetes puede interferir con las señales nerviosas.
- La arterioesclerosis (endurecimiento de las arterias) puede causar una reducción en el flujo sanguíneo.
- La neuropatía periferal, las lesiones de la columna vertebral y una cirugía también pueden dañar los nervios.
- Muchas medicinas pueden ocasionar disfunción erectil a través de su mecanismo.
El cerebro inicia muchas de las señales nerviosas que se requieren para una erección exitosa.
Un factor de riesgo es algo que incrementa la posibilidad de contraer una enfermedad o padecimiento.
- Edad: 65 años o más
-
Condiciones médicas:
- Diabetes
- Arterioesclerosis (endurecimiento de las arterias)
- Enfermedad renal crónica
- Insuficiencia hepática
- Enfermedad de Peyronie (inclinación del pene causada por una cicatriz de tejido)
- Desórdenes endocrinos
- Desórdenes neurológicos (por ejemplo, esclerosis múltiple, neuropatía periferal, paros)
- Hipertensión
- Desórdenes psiquiátricos (por ejemplo, ansiedad, depresión)
-
Condiciones traumáticas:
- Cirugía vascular
- Cirugías pélvicas (particularmente por cáncer en la próstata)
- Lesión en la espina dorsal
-
Comportamientos:
- Uso del Alcohol
- Uso de drogas ilegales
- Uso de esteroides anabólicos
- Fumar asiduamente
- Conflictos personales con su pareja
-
Medicamentos:
- Antihipertensivos
- Antihistamínicos
- Antidepresivos
- Tranquilizantes
- Antipsicóticos
Los síntomas incluyen:
- Una firmeza menor en el pene
- Menores erecciones
El doctor le interrogará respecto a sus síntomas e historial médico y realizará un examen físico. Algunas preguntas que deberá contestar tienen que ver con la frecuencia, calidad y duración de sus erecciones. Sus respuestas pueden ayudar a determinar si los factores principales que están causando su impotencia son de tipo psicológicos o físicos.
El doctor examinará su pene, testículos y recto. Si se sospecha que la causa es física, el médico puede ordenarle algunos exámenes de laboratorio.
Las opciones de tratamiento incluyen:
Sildenafil (Viagra)
- tomada oralmente hasta una vez al día, 30 ó 60 minutos antes de la actividad sexual
Alprostadil
- ya sea inyectado dentro del pene o insertado en la uretra como un supositorio
Testosterona
oral
- sólo para hombres cuya impotencia sea causada por bajos niveles de testosterona
Aparatos de Succión
- Cilindro plástico para el pene
- Bombeo manual para extraer aire del cilindro
- Banda elástica para sostener la erección antes de remover el cilindro
Cirugía Vascular
- repara la fuga venosa y ha mostrado ser efectiva in algunos casos
Implantes en el Pene
- implantes semirígidos, maleables e inflables que se insertan quirúrgicamente dentro del pene
Terapia Sexual
- puede ayudarle en caso de que la impotencia sea resultado de:
Para reducir sus probabilidades de volverse impotente:
- Tome medicinas para controlar la presión arterial, la diabetes o la depresión
- Si el problema pueden ser las medicinas, consulte con su médico acerca de cambiarlas o de ajustar su régimen.
- Mantenga un estilo de vida y una dieta saludables
- Intente comunicarse y asistir con un consejero para prevenir o controlar los conflictos interpersonales.
Último revisado Julio 2003 por Lawrence Frisch, MD, MPH
La información aquí suministrada complementa la atención recibida por su médico. De ninguna forma intenta sustituir el consejo de un professional medico. LLAME A SU MEDICO DE INMEDIATO SI PIENSA QUE PODRIA TENER UNA EMERGENCIA. Siempre busque consejo médico antes de comenzar un nuevo tratamiento o si tiene preguntas sobre una condición médica.
Copyright © EBSCO Publishing. All rights reserved.