La infección del oído medio es el término que se le da a la infección e inflamación del oído medio. El oído medio es la parte del oído que se encuentra detrás del tímpano.
Las infecciones reales del oído medio son causadas por bacterias. Algunos de los organismos que comúnmente la causan incluyen:
- Haemophilus influenzae
- Streptococcus pneumoniae
- Moraxella (o Branhamella) catarrhalis
- Streptococcus pyogenes
(menos del 5% de los casos)
- Staphylococcus aureus
(3% o menos de los casos)
Un factor de riesgo es algo que incrementa la posibilidad de contraer una enfermedad o padecimiento.
- Infección viral reciente, como el resfriado
- Sinusitis reciente
- Edad: bebés y niños que empiezan a caminar
- Asistir a una guardería
- Ser alimentado mediante un biberón (especialmente cuando se está recostado) o usar un chupón
-
Las afecciones médicas que pueden causar anormalidades en la trompa de Eustaquio, tales como:
- Paladar Hendido
- Síndrome de Down
- Historial de alergias
- Enfermedad del reflujo gastro-esofoagal (GERD, por sus siglas en inglés)
- Bebés cuya madre consumió alcohol durante el embarazo
- Una variedad de otras afecciones, tanto comunes como extrañas, pueden ocasionar la otitis
- Ser un fumador pasivo expuesto, usualmente de cigarros, aunque también al humo mientras se cocina y se quema leña.
Los síntomas incluyen:
- Dolor en el oído (para detectar el dolor en los bebés demasiado pequeños, usted puede detectarlo al tirar o frotar la oreja o el rostro)
- Fiebre
- Irritabilidad
- Pérdida del oído (puede ser sólo temporal, debido a la acumulación del fluido que interfiere con el escuchar)
- Disminución del apetito, dificultad para alimentarse
- Perturbación del sueño
- Drenaje del oído
- Pérdida del oído (puede ser sólo temporal, debido a la acumulación de fluido que interfiere al escuchar)
- Problemas de equilibrio
El doctor le preguntará sus síntomas e historial clínico, además le realizará una exploración física. La mayoría de las infecciones del oído medio pueden diagnosticarse observando el oído con un otoscopio, un instrumento iluminado. El doctor examinará si hay fluido o pus detrás del tímpano. Se le puede adaptar al otoscopio una pequeña sonda o bombilla (insuflator) para que se dirija un leve soplo al oído. Esto le ayudará al doctor a ver si el tímpano se mueve normalmente.
Otras pruebas pueden incluir:
Timpanocentesis -
se retira el fluido o la pus del oído medio usando una aguja hipodérmica para detectar la presencia de bacterias
Timpanometría -
una prueba que mide la presión en el oído medio y la respuesta del tímpano
Prueba Auditiva -
puede ordenarse cuando existen repetitivas infecciones del oído
Los tratamientos Incluyen:
Comúnmente, los antibióticos se suministran para tratar las infecciones en el oído. Los antibióticos que con mayor frecuencia son recomendados son la amoxicilina y la clavulanate (Augmentin). En ocasiones también se usan otros fármacos, incluyendo las cefalosporinas (cefprozil, cefdinir, cefpodoxime y ceftriaxone) y las sulfas (Septra, Bactrim, Pediazole). Algunas infecciones en el oído no son causadas por bacterias sino por un virus. Los antibióticos no aceleran la curación de un infección viral del oído. Estas infecciones (y muchas de tipo bacterial) tienden a mejorar por sí mismas en dos o tres días sin necesidad del tratamiento antibiótico.
Los medicamentos para mitigar el dolor que no requieren prescripción médica pueden ayudar a aliviar el dolor, la fiebre y la irritabilidad. Estos incluyen el acetaminofeno o el ibuprofeno. La aspirina no es recomendable para los niños que tengan o hayan tenido recientemente una infección viral. Consulte con su médico antes de darle una aspirina a un niño.
Las gotas para los oídos pueden ayudar a reducir el dolor. No se pueden usar si existe cualquier probabilidad de que el tímpano se haya roto.
La miringotomía es un procedimiento durante el cual se hace una pequeña incisión en el tímpano para drenar el líquido acumulado.
Para reducir el riesgo de adquirir una infección en el oído:
- Evite la exposición al humo del cigarro y al humo de los hornos de leña.
- Amamante a su bebé por lo menos los primeros seis meses.
- Trate de evitar el uso del chupón.
- Si le da biberón a su bebé, manténgale la cabeza levantada apropiadamente tanto como le sea posible. No deje el biberón en la cuna con su bebé.
- Trate las afecciones relacionadas, como el reflujo gastroesofágico.
- Lave bien sus manos para evitar esparcir los gérmenes.
- Asegúrese de que su bebé tenga todas sus vacunas, especialmente la nueva vacuna contra el neumococo (Prevnar), la cual puede reducir el riesgo de padecer otitis.
- Considere vacunarse contra el resfriado cada año.
- Los antibióticos se pueden usar ocasionalmente en dosis pequeñas, por períodos largos de tiempo, en niños con un historial de infecciones recurrentes en el oído.
- Las sondas de timpanostomía se pueden insertar en el tímpano durante un procedimiento de cirugía menor. Estas pequeñas sondas ayudan a empatar la presión detrás del tímpano, lo cual puede prevenir la acumulación de fluido y disminuir el riesgo de una infección en el oído.
- Algunas veces las adenoides de los niños están tan grandes que interfieren con el funcionamiento de los tubos de Eustaquio. La remoción de las adenoides (adenoidectomía) puede ayudar a prevenir futuras infecciones en el oído, aunque el beneficio de la cirugía es menor y no dura por más de un año.
Último revisado Noviembre 2003 por Lawrence Frisch, MD
La información aquí suministrada complementa la atención recibida por su médico. De ninguna forma intenta sustituir el consejo de un professional medico. LLAME A SU MEDICO DE INMEDIATO SI PIENSA QUE PODRIA TENER UNA EMERGENCIA. Siempre busque consejo médico antes de comenzar un nuevo tratamiento o si tiene preguntas sobre una condición médica.
Copyright © EBSCO Publishing. All rights reserved.