La quemadura de sol es un término que describe a la piel enrojecida y algunas veces hinchada provocada por la sobreexposición a los rayos ultravioleta (UV) del sol. Una quemadura de sol puede variar de leve a severa dependiendo del tipo de piel y del tiempo de exposición al sol. Una quemadura de sol es un factor de riesgo serio que puede producir cáncer de piel y daños por el sol tales como arrugas.
Una quemadura de sol es causada por una sobreexposición a los rayos ultravioleta (UV) del sol.
Un factor de riesgo es algo que incrementa las posibilidades de contraer una enfermedad o afección. El riesgo de sufrir una quemadura de sol aumenta con lo siguiente:
- Exposición al sol
- Piel clara
- Ciertos medicamentos que pueden aumentar la sensibilidad al sol, tales como, los antibióticos o los anticonceptivos
Los síntomas de una quemadura de sol varían de persona a persona. Puede darse cuenta del enrojecimiento de la piel después de varias horas de que la quemadura se ha iniciado. Alcanzar el enrojecimiento máximo tomará de 8 a 24 horas.
Los síntomas incluyen:
- Enrojecimiento
- Hinchazón
- Calor
- Dolor
- Ampollas
- Fiebre
- Escalofríos
- Debilidad
-
Síntomas de shock, incluyendo:
- Baja presión arterial
- Desmayos
- Debilidad en extremo (en casos poco comunes y serios)
Una quemadura leve generalmente no requiere de una visita al médico. Sin embargo, si presenta alguno de los síntomas citados con anterioridad, consúltelo. El le interrogará acerca de sus síntomas y su historial médico y le practicará una exploración física. Para casos más severos de daños solares, se le podría recomendar que consulte a un médico que se especialice en trastornos de la piel (dermatólogo).
El tratamiento varía dependiendo de la gravedad de la quemadura. El primer paso y el más importante del tratamiento incluye alejarse del sol a la primera señal de enrojecimiento u hormigueo y no volverse a exponer hasta que la piel se encuentre completamente sana, lo cual puede tomar varias semanas.
Además, puede hacer lo siguiente:
- Aplicar compresas de agua fría para aliviar la piel quemada.
- Tomar anti-inflamatorios sin prescripción médica o medicamentos con prescripción que contengan corticosteroides para disminuir el dolor y la inflamación, recomendados o prescritos por su médico.
- Tomar antibióticos prescritos médicamente si se manifiesta una infección.
- Tener más cuidado para proteger su piel después de que se pele debido a que la piel se encuentra muy sensible después de ésto.
Para prevenir una quemadura de sol, debe proteger su piel de los rayos solares.
- Evitar la luz solar intensa y directa.
- Planee actividades al aire libre durante el día a temprana hora o por la tarde para evitar las horas pico de luz solar que ocurren entre las 10:00 a. m. y las 4:00 p. m.
- Escoger una bronceador con un factor de protección solar (SPF, por sus siglas en inglés) de al menos 15 que filtre tanto los rayos UVA como los rayos UVB.
- Aplicar el bronceador libre, completa y frecuentemente sobre toda la piel expuesta, incluyendo los labios.
- Usar ropa protectora ajustada así como también un sombrero de ala ancha y lentes para el sol.
Recordar que el agua no es un buen filtro y puede sufrir una quemadura de sol mientras se encuentra nadando o buceando. También puede sufrir una quemadura de sol durante el invierno y en días nublados o con neblina.
Último revisado Abril 2003 por Reena Karani, MD
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